viernes, 17 de octubre de 2008

Prometeos


Voy a utilizar la frase de Fernando Trueba (aunque creo que no es suya) de "yo no creo en Dios, creo en Billy Wilder" para intentar llenar de palabras este post. Después de ver Uno, dos, tres te das cuenta de que no estás a la altura, no hay palabras para describir esa película. Todo lo que diga, por la maldita maldición de Babel, supondría dejar fuera demasiadas cosas. Y no se puede cometer una injusticia con esta perla.

A todo el que no la haya visto aún sólo puedo decirle lo que me dijo mi compi Javier López cuando descubrió que aún no me había puesto delante de Master and Commander: "Te envidio".

7 comentarios:

PaDi dijo...

ostia XD qué valiente al poner en paralelo Master and Commander con Billy Wilder XDDD

Latorre dijo...

Es como cuando en Padre de Familia dice Peter que no le gustó El Padrino, pero sí Esta casa es una ruina.

DraGoNBaBy dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Latorre dijo...

La mejor de esa peli es en la escena del final, cuando Jack Lemmon se quita la peluca y dice: "Soy un hombre". Y el otro, enamorado, le responde: "Bueno, nadie es perfecto". Billy Wilder era un contestatario.

MIGUELÓN dijo...

"Uno, dos, tres" es francamente genial, y Billy Wilder también lo era.

Para mí, como el apartamento ninguna, tanta sencillez y a la vez tanta perfección.

En cualquier caso, sigo orgulloso de mi máxima: "Una persona no es adulta hasta que no sabe que el padrino es la mejor peli de la historia y el padrino 2 es aún mejor".

maribel dijo...

Quiero verla yaaaaaaaaa....!!!

Latorre dijo...

"En la maleta meteré mi ajedrez, una camisa y 200 libros"