domingo, 1 de julio de 2007

Defunciones triviales


Un poco de sensibilidad. No todo, obviamente, es malo en España. Hay muchas cosas por las que merece la pena ser español. El atardecer en la Caleta, la primavera en Sevilla, Chimo Bayo y Juan Ramón Jiménez. Una bella reflexión del onubense de que al mundo le importa un pijo que te mueras.

EL VIAJE DEFINITIVO

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado,
mi espiritu errará, nostalgico.

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.




1 comentario:

MIGUELÓN dijo...

Qué grande Juan Ramón, es curioso que para los españoles una griega y un romano sean mejores españoles que él.

La vida es un musical, como bien debéis saber, y las canciones de este musical están escritas en verso por Juan Ramón Jiménez.