lunes, 7 de diciembre de 2009

Desagradables degeneraciones


Echar la vista atrás a veces nos descubre sorpresas más que desagradables. Tal es el caso de esta tarde, cuando revisando las paranoias que escribí en mi blog hace cuatro años me he dado cuenta de que, por aquel entonces, no sólo sabía escribir, sino que también tenía algo que decir. Mi degeneración no sólo ha sido física, sino especialmente creativa e intelectual. Me robo a mí mismo de cuando era creativo, joven y pesaba más o menos lo mismo pero con alguna dioptría menos.

13 de octubre de 2005

Religión personal e intransferible

Discutiendo con Bea, una de mis sacerdotisas, le descubrí cuál es mi verdadera, única y fanática religión: el andresismo. Participo con fiereza de esta creencia, en la que yo soy el centro del universo, mis problemas y mis apetencias mis mandamientos y mi mañana mi paraíso prometido. Mi cuerpo es mi templo, mis ideas mi moral y mis anhelos mi única doctrina. No veáis, en ningún caso, egoísmo en esta fe. Porque en ella se contempla la búsqueda inmisericorde del otro, la llegada a un estado en el que un dios (como yo) pueda conversar con el dios que hay dentro de cada uno de vosotros. Dentro de vosotros existe todo un dios, buscadlo, descubridlo y adorarlo. Cuando lo tengáis, tendré mucho gusto, de dios a dios, en ir a buscar un nuevo amancer y, si eres tú, oh duendecillo, hacer contigo lo que la primavera le hace a los almendros.

7 comentarios:

MIGUELÓN dijo...

Otra prueba más de que vamos a peor con los años en lo intelectual, que no en lo físico, tema en el vamos a peor con los minutos

exseminarista ye-ye dijo...

Yo tampoco soy el que era, aunque también es verdad que nunca fui gran cosa :-p
Y por cierto, discrepo, yo soy exseminaristariano (de la fracción yeyeísta) :-)

Latorre dijo...

De la fracción yeyeísta? ¡Disidente!

magrebí dijo...

Yo adoré el andresismo y te aseguro que es una fe que no se pierde con el tiempo... quizá gane, quizá sólo se transforme, como dije en mi fotolog. (No sé si lo viste jeje).

No pieneses demasiado en tiempos pasados; no pienses demasiado en melancolías, aunque a veces es necesaria, la vida es eso. No creas que te estropeas con los años, no te infravalores. Ya lo sabes, siempre te lo he dicho.

No quiero firmar esto, ¿pero a qué sabes quién soy?

Latorre dijo...

El Andresismo es una fe caduca. Ahora soy fanáticos de los sombreros con frutas.

MIGUELÓN dijo...

a magrebí se le va la bola.

Claro que vamos a peor, los seres humanos nos oxidamos con el tiempo, es nuestra naturaleza. Lo importante es sabar sacarle partido y aprender de esa oxidación.

Latorre dijo...

Todo eso está muy bien, pero yo me pienso poner una túnica, coger la biblia y cortarme las venas en el próximo solsticio mientras le arranco la cabeza a un gallo negro.